
Hoy va a dejar de ser un día duro.
A estas alturas de Enero -menos mal que se pasa- comienzo a respirar. En serio, hasta este momento mi respiración es un suspirito, una cosilla apenas inperceptible...y lo provoca el mes de Enero...es un mes malito, pero no por todo eso de la cuesta del susodicho, los gastos, el fin de las vacaciones, el frío...que también, sino porque yo creo que hay una especie de trama para dejar caer sobre Enero todo lo malo del año. Se ponen de acuerdo con la excusa de que hay once meses más y se olvida todo, y ya está. Pues no, no se nos olvida.
A estas alturas de Enero -menos mal que se pasa- comienzo a respirar. En serio, hasta este momento mi respiración es un suspirito, una cosilla apenas inperceptible...y lo provoca el mes de Enero...es un mes malito, pero no por todo eso de la cuesta del susodicho, los gastos, el fin de las vacaciones, el frío...que también, sino porque yo creo que hay una especie de trama para dejar caer sobre Enero todo lo malo del año. Se ponen de acuerdo con la excusa de que hay once meses más y se olvida todo, y ya está. Pues no, no se nos olvida.
A ver, si eres estudiante Enero es pésimo por los exámenes, tan cercanos ellos a la Navidad y su poco rendimeinto - y el maldito sistema que tiene instalado Diciembre de amnesia y renovación - , que antes -no hace mucho- eran en Febrero y bueno...no era Enero, tenías un plazo ahí, pero no, desde hace unos años los exámenes son en Enero.
Además las Rebajas, que no me parece lo peor del mes, pero contribuyen a que si has logrado plantearte la Navidades como una persona coherente y reflexiva, y te has guardado 300 pesetas y mucha ilusión para poder salir a cenar una hamburguesa un sábado, pues aparecen y te fastidian el plan. Llegan las rebajas y se cogen tus 300 pestas o digo, tu euro ochenta y se lo engullen en cualquier cosa que de momento no necesitas.
También en Enero está muy presente la factura del teléfono de Diciembre, ( me lo estoy planteando ahora... y creo que el malo de la peli es Diciembre) que maldita la gracia que me hace el atajo de 200 SMS que envié el Día de Nochevieja, para desear las mismas chorradas que se pueden desear el resto de días del año a plazos. Pues llega el 4 ó 5 de Enero, que vale que también llegan los Reyes Magos, pero no ayuda.
Enero es malito porque - para colmo de males- trabajo en hostelería, y eso si que es como una plaga bíblica. Si ya estás harto de Enero, con la colaboración de Diciembre, y tienes que mantener las espectativas de un bar, restaurante, hotel o cualquier negocio relacionado con los gastos que la gente considera vanales, el mes de Enero supone la guillotina a los buenos propósitos de año, las ilusiones y las ganas de barrer a la competencia con tus ideas geniales y tu buena voluntad.
Por si fuera poco en Enero suele salir la lista de plazas para oposiciones y aunque es algo de lo que mejor no hacer caso y esperar a ver qué pasa ( hacia el mes de Marzo) contribuye profundamente al cabreo y hace que vuelvas a mirarte la punta de los pies cada vez que das un paso.
En el mes de Enero se ha producido un terremoto en Haiti ( no nos olvidemos de Haiti)
y en Enero comenzó la operación Tormenta del Desierto de la que aún no hemos escampado. Tuvo lugar un mes de Enero el "Domingo Sangriento" y el asesinato de los cinco abogados laboralistas en Madrid y Hindenburg nombró canciller a Hitler.
Por eso el mes de enero me deja un poco con la respiración entrecortada.
Menos mal que hoy ya es 25.
Además las Rebajas, que no me parece lo peor del mes, pero contribuyen a que si has logrado plantearte la Navidades como una persona coherente y reflexiva, y te has guardado 300 pesetas y mucha ilusión para poder salir a cenar una hamburguesa un sábado, pues aparecen y te fastidian el plan. Llegan las rebajas y se cogen tus 300 pestas o digo, tu euro ochenta y se lo engullen en cualquier cosa que de momento no necesitas.
También en Enero está muy presente la factura del teléfono de Diciembre, ( me lo estoy planteando ahora... y creo que el malo de la peli es Diciembre) que maldita la gracia que me hace el atajo de 200 SMS que envié el Día de Nochevieja, para desear las mismas chorradas que se pueden desear el resto de días del año a plazos. Pues llega el 4 ó 5 de Enero, que vale que también llegan los Reyes Magos, pero no ayuda.
Enero es malito porque - para colmo de males- trabajo en hostelería, y eso si que es como una plaga bíblica. Si ya estás harto de Enero, con la colaboración de Diciembre, y tienes que mantener las espectativas de un bar, restaurante, hotel o cualquier negocio relacionado con los gastos que la gente considera vanales, el mes de Enero supone la guillotina a los buenos propósitos de año, las ilusiones y las ganas de barrer a la competencia con tus ideas geniales y tu buena voluntad.
Por si fuera poco en Enero suele salir la lista de plazas para oposiciones y aunque es algo de lo que mejor no hacer caso y esperar a ver qué pasa ( hacia el mes de Marzo) contribuye profundamente al cabreo y hace que vuelvas a mirarte la punta de los pies cada vez que das un paso.
En el mes de Enero se ha producido un terremoto en Haiti ( no nos olvidemos de Haiti)
y en Enero comenzó la operación Tormenta del Desierto de la que aún no hemos escampado. Tuvo lugar un mes de Enero el "Domingo Sangriento" y el asesinato de los cinco abogados laboralistas en Madrid y Hindenburg nombró canciller a Hitler.
Por eso el mes de enero me deja un poco con la respiración entrecortada.
Menos mal que hoy ya es 25.
A ver que ya queda menos para que se termine el mes y para que salgas de vacaciones, el siguiente será mejor
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