Estaba yo esta mañana pensando cómo se llaman las crías de la mula - esto si que es una duda y no las de Descartes- cuando me han devuelto al mundo las voces de un grupito de gente que pretendía que su opinión se levantara sobre la de los demás. Pues bien, últimamente tener opinión propia es suficiente para que la gente te la lance a la cara como si te interesara. Lo cierto es que no me interesaba mucho que me hablaran sobre su preferencias , creencias y demás historias, pero me han hablado y lo mejor es que buscaban mi aprobación ante los demás. Como lo de hacer de Rey Salomón nunca se me terminó de dar bien - seguro que yo habría terminado quedándome con el niño y cortando en trocitos a las madres- pues decidí asentir y sonreir, por aquello de la cortesía... pero no, querían votos a favor o en contra, y no es que no me guste debatir u opinar, pero no mucho, de forma obligada, poco elegante o entre voces.
Y ahora que ya han desaparecido las voces me queda una nueva duda: ¿Si la opinión o " doxa" era una de las formas de conocimiento en qué momento se ha convertido en ruido?
Pues chica en el momento en que el primer tonto que se creía listo abrió el buzón de correos y efectuó una cagada olímpica, los demás se lo dijeron, el tonto se enfadó y tomó los gritos como forma de expresión, a partir de ahí el resto de los tontos dijeron ¡el conocimiento es nuestro y nuestra opinión la mejor!
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