brindemos por el 13

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viernes, 23 de abril de 2010

Otro día , quizá

Hoy comienza la temporada alta, más jaleo por los pasillos -recordemos que trabajo en un Hotel-, más jaleo por el resturante y un buen montón de mozos y mozas buscando dónde pasar un fin de semana inolvidable...y yo, aquí, estudiando a Blas de Otero.
Diré que no es que me disguste, era un excelente poeta con una significativa fuerza, pero es que esta angustia existencial que expresa en Ancia, mezclada con el frenesí hotelero y fotográfico que me rodea en mi jornada laboral, me va a convertir en un ser con trastono bipolar.
Mis seres queridos y allegados opinan que tengo que diferenciar ambas facetas de mi vida; por un lado mis estudios universitarios y por otro mi trabajo; pero es complicado, porque si por la mañana leo, digamos a Bertol Brech y me emociona su compropmiso socio político, por la tarde de lo único que tengo ganas es de ahogar a cualquiera que llegue al mostrador de la recepción y ejerza de lobo capitalista y clasista.
La pena grande que tengo es que no puedo aplicar lo que estudio a diario, puesto que no sería de recibo que al entregar una llave la acompañara con unos versos de Otero.
Otro día , quizá.

1 comentario:

  1. A ver, mujer, que poder se puede, mira, yo por ejemplo recito a Blas de Otero cuando todo me sale mal y me siento dejadita de la mano de Dios, por ejemplo cuando no encuentro cura que case.
    Luego, lenguas clásicas: Cicerón, Las Catilinarias y lo bien que vienen cuando hay un cliente plasta.
    Y sobre todo San Juan de la Cruz, que claro, no podía ser de otra manera, si la LLama de amor viva yo creo que tiene algo de sado, lo mio en el hotel tamién es sado que te pasas.
    Venga guapa, anímate que me enseñas un montón de cosas bonitas cada día

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